Proceso de intervención y convivencia que nos invita a pensar sobre todo aquello que sucede para que un bocado llegue a nuestro paladar: ¿quiénes y en qué condiciones siembran, cosechan, distribuyen?, ¿qué puertas sociales y sensibles abre el acto de comer?, ¿qué puede significar, en tiempos de emergencia, la soberanía alimentaria? Para la realización de este proyecto el colectivo trabajó con comunidades en diferentes estados del país, como La Joya, Hidalgo; Epungio, en Michoacán; así como en Zautla y Santa María Sotoltepec, en Puebla.
En cada población han abordado temas relacionados con la alimentación que van desde la agroecología -donde ha sido muy importante la relación con el Centro de Estudios para el Desarrollo Rural (CESDER), radicado en Puebla-; las fiestas familiares y comunitarias; o la preservación o pérdida de especies o costumbres como la pérdida del chile rayado en La Joya o la tradición de la hechura del pan de pulque, en Epunguio. Asimismo, el colectivo se ha involucrado en el acompañamiento a un colectivo de mujeres en defensa del territorio contra la minería en Santa María Sotoltepec. El proceso final tuvo como resultado una serie de presentaciones en las instalaciones del CENART de la Ciudad de México donde se llevaron a cabo conversatorios, instalaciones escénicas, visitas guiadas, una radio comunitaria y una gran comilona con platillos típicos de las comunidades donde se colaboró